Dic 21, 2015

Barañao, el ministro que sobrevivió gracias a Monsanto

Todos menos uno. El gobierno del Pro cuestionó a todo el gabinete saliente de Cristina Kirchner pero no tuvo reparos en mantener en su puesto al ministro de Ciencia y Tecnología. Adelanto 24 te cuenta el por qué.

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Barañao, el ministro que sobrevivió gracias a Monsanto

Si bien son innegables los cambios en el perfil ideológico de los ministros que integran el flamante gabinete de Mauricio Macri, la continuidad de Lino Barañao al mando del Ministerio de Ciencia y Tecnología, marcó una diferencia porque fue el único titular de una cartera en pasar de las filas del kirchnerismo al gobierno de Macri.

Desde el Pro se explicó que Barañao es reconocido por los importantes avances en materia de ciencia y tecnología y que por ello, se mantendría su cargo. El ministro, aclaró que la saliente presidenta lo había autorizado. Ahora bien, ¿qué lleva a dos gobiernos que no fueron capaces de acordar un traspaso de mando a coincidir tanto en este punto?

Es que Barañao es un ministro que escapa a las elecciones políticas. Barañao garantiza la expansión de la empresa Monsanto en el país y eso explica su permanecía. Monsanto es una multinacional estadounidense productora de agroquímicos y biotecnología destinados a la agricultura. Durante el gobierno de Carlos Menem, Barañao alcanzó la jefatura de CONICET y luego trabajo para Monsanto con la implantación de una hormona transgénica en las vacas para incrementar su “producción” de leche rechazada por la Unión Europea y Canadá.

Con el kirchnerismo De 2003 a 2007 fue Presidente del Directorio de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica hasta que en 2007 fue designado como ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación.

Patricio Eleisegui es periodista, autor del libro Envenenados y uno de los que más investigó las relaciones entre estas empresas y los puestos de gobierno. “Aquí lo que vemos es una decisión de profundizar la política  agrícola del kirchnerismo, la apuesta es por lo transgénico y de hecho el kirchnerismo fue el gobierno que más trasngénicos aprobó, nadie había llegado a tanto”.

“Barañao es gerente, viene de la empresa Bio Sidus, trabajó con Monsanto y la prueba además está en que mantuvo todo su equipo, porque el combo es patentes de semillas, siembra directa y agroquímicos, recordemos que el ministro asegura que el glifosato (el pesticida por excelencia en siembra directa) era similar a una mezcla de agua con sal”. La Organización Mundial de la Salud admitió a principios de 2015 que el glifosato era cancerígeno.

Por caso, Eleisegui recuerda que la mayoría de los países de la Unión Europea prohibió el uso de los productos de Monsanto y similares y ni siquiera permiten la plantación transgénica individual. “Si querés poner soja en tu balcón, no te dejan, está prohibido”. Del mismo modo EEUU prohíbe a los niños alimentarse con productos derivados de soja transgénica o que la contengan en su elaboración: “Si un nene en EEUU quiere tomar Ades, no puede, porque está prohibido”, ejemplifica. Y recuerda que Barañao ha sido parte de una controversia sobre el uso del glifosato en Argentina, al restar autoridad a un trabajo presentado por el subsecretario de Investigación Científica y Tecnológica del Ministerio de Defensa, Andrés Carrasco que puntualizaba sobre el incremento del cáncer en zonas fumigadas con glifosato.

Además, el periodista recuerda que en 2010 la empresa Bio Sidus y la FAUBA presentaron al potrillo llamado BS Ñandubay Bicentenario que fue clonado con una técnica innovadora de “agregación de embriones”. El presunto objetivo es preservar los genes de animales deportivamente valiosos. Este tipo de investigaciones y desarrollos científicos se producen con la inversión de Monsanto.

Finalmente, Eleisegui recuerda que junto a Barañao también conserva su puesto, Alejandro Mentaberri. “Es quien articula lo público con lo privado, es un gerente total y no duda en decir que no se puede saber si la soja transgénica genera cáncer porque nadie está comiendo soja todo el día, da respuestas que son un disparate”.